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sábado, 27 de junio de 2009

Acervación inocua en la crujía del corazón sin diccionarios a la mano


Jugamos rudo y sólo por jugar, bailamos posesos todo el tiempo, saltamos de muy abajo, lloramos de vez en cuando para sentirnos un poco mejor, oímos la “buena música”; corremos y gritamos, también reímos (como orates). Amamos y queremos a una pareja, o a veces a dos, ¿por qué no?.

Pero en el país llamado deseo solo jugamos los fines de semana, bailamos solo de noche en algún antro repleto de oscuridad, saltamos al final de muy arriba una sola vez, si lloramos es por que algo muy fuerte nos saca de nuestros cabales, corremos y gritamos por nuestra vida, reímos de chistes o de otras personas, quizás sólo por compromiso. Amamos y queremos a dos parejas, a veces a una, ¿por qué?. Trabajamos.


····


Yo no lloro, así me enseñó mi padre lo que es ser un hombre; yo no blasfemo, así me enseñó mi madre que llegara la redención; yo no grito, así me enseñó el vecino que soy un buen ciudadano; yo no peleo, así me enseñó el gobierno a evitar los castigos; yo no pienso ni me esfuerzo, así me enseñó la tecnología a discernir; yo no sé lo que hago aquí, así me enseñó un tipo llamado Nietzsche. Cruel conciencia me arruinaras económicamente pero a ti que más te da.

jueves, 28 de mayo de 2009

Gimme the shelter


Gracias el escepticismo que rodea a la cifra 1.6180* (φ áureo), y disyuntivas tan absurdas como lo es el 666, se podría decir que el hombre es un ser de contradicción pura. ¿Por qué usar ese ejemplo?, la matemática no miente.


¿Por qué perdemos el tiempo, “prestando atención” a lo que puedan decir los demás?, ¿por qué el que habla es incapaz de manejar la respuesta negativa cuando no acierta en darse cuenta que es mejor aceptar lo malo en vez de lo bueno?


¡Me expongo!, no existe el me “medio-expongo” eso lo inventamos nosotros. Una máxima resume el poder de la mente: “es raro pero cierto, es más fácil confiar siempre en alguien más que creer todo el tiempo en uno mismo”.


Cómo entenderán los demás si no me entiendo ni yo mismo...